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40 años sin pegar ojo. El extraño caso de Thai Ngoc

Martes 17 de Mayo, 2016
¿Alguna vez te has preguntado cuánto tiempo puede estar una persona sin dormir? La falta de sueño ha sido empleada como tortura y sus efectos son devastadores. Un campesino vietnamita, sin embargo, lleva sin pegar ojo desde 1973.
¿Es posible estar 40 años sin dormir?

Un campesino de 64 años que vive en la provincia de Quang Nam (Vietnam) cuenta que no ha podido conciliar el sueño desde hace 40 años. Thai Ngoc –así se llama este curioso insomne— contrajo unas fiebres altas en 1973 y, desde entonces su incampacidad para dormir no sólo lo ha hecho famoso, sino que también representa un fenómeno milagroso merecedor de un riguroso estudio científico.

Para una persona normal, no dormir durante ocasiona graves consecuencias, desde irritabilidad, mal humor o pérdida de concentración hasta problemas cardiovasculares o de obesidad.

Dormir es muy importante. No sólo propició nuestra evolución, un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos, mostró hace algunos meses una preocupante evidencia de que la pérdida crónica de sueño puede provocar daños físicos irreversibles y la pérdida de células cerebrales,  pero este hombre nunca se ha enfermado después de cuatro décadas de insomnio.

Ngoc fue hasta el pueblo más cercano Hoa Khanh a que lo examinaran los médicos, pero éstos lo encontraron perfectamente saludable, excepto por un pequeño problema en el funcionamiento de su hí­gado.

Hai Ngoc ha intentado dormir con pastillas y mediante la medicina tradicional vietnamita pero nada funciona, no ha conseguido dormir ni unos cuantos minutos. 

“No sé si el insomnio ha impactado en mi salud o no –ha declarado—, pero todavía estoy saludable y puedo hacer las labores de la granja normalmente como otros”

Ngoc mantiene su granja de unas cinco hectáreas, en donde cuida de sus cerdos y gallinas todo el día, junto con sus seis hijos que viven con él.

Todos los organismos necesitan dormir, es el momento en el cual los sentidos y las funciones motoras quedan en suspenso y los músculos se mantienen inactivos. Esta momentánea suspensión de las complejas actividades que se desarrollan dentro del cuerpo, le dan el descanso que evita el desgaste y el mal funcionamiento del mismo.

J. Christian Gillin, profesor de psiquiatría de la Universidad de California, en la ciudad de San Diego, ha llevado a cabo numerosas investigaciones sobre trastornos del sueño,  cronobiología y el humor, desde hace años.  En varios de sus experimentos los voluntarios han llegado a mantenerse entre 8 y 10 días despiertos. Si bien ninguno de ellos sufrió graves problemas médicos, fisiológicos, psicológicos o psiquiátricos, todos tuvieron un déficit progresivo de la concentración, motivación e incluso la percepción, entre otras dificultades en los procesos mentales, al mismo tiempo que la privación del sueño aumentaba.
De ser cierto el trastorno de este vietnamita habría pulverizado el récord mundial de 11 días sin dormir que ostentaba desde 1965 un estudiante de secundaria de sólo 17 años de edad, Randy Gardner, que empleó ese tiempo para realizar un trabajo en una feria de ciencias.

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