Se encuentra usted aquí

Burbuja de creencias

Jueves 23 de Junio, 2016

Vivimos en una burbuja a través de la cual observamos la realidad que nos rodea distorsionada. Es como una especie de Matrix que nos inhibe de los peligros exteriores; que no deja que sepamos que la realidad no es la que nos ha tocado vivir, sino otra. Esa realidad que gobiernan personajes muy diferentes a los que en estos días de jornadas electorales parece que elegimos, con criterio o con pasión; con idea o sin pensar; con rabia o con aprecio… Da igual, porque ellos no son los que determinan el devenir del resto. Son tan sólo una pieza más de un gran puzle que construyen otros, los verdaderos gobernantes en la sombra.

Puede parecer muy conspiranoico, y la verdad es que me sorprendo a mí mismo utilizando palabras de las que en un pasado no muy lejano renegué. Pero siempre hay tiempo para abrir los ojos y ver que a veces somos peleles en manos de quienes nos cimbrean al son de sus intereses; porque esos intereses no sólo son políticos, económicos o sociales. La religión también hace de las suyas, y bajo el paraguas de las creencias se pueden reunir todos los conceptos anteriormente citados.

Por eso traemos este mes a nuestra portada un tema difícil de digerir, en el sentido de que nos devuelve de un plumazo y sin anestesia a una realidad que para unos no es tan feliz como piensan, y para otros es aún más cruda que lo que viven en su cotidianeidad. Y para ello hemos recurrido a la mente extraordinariamente bien informada de Juan José Sánchez-Oro, que además de historiador, es experto en religiones. Porque lo que está ocurriendo es real, aunque haya quien no quiera verlo.

Están ahí, alimentándose de las frustraciones, sin que la mayoría sepamos sus movimientos; es el poder… en las sombras

Determinados colectivos que merodean en los suburbios, por ejemplo, del catolicismo, están trabajando despacio, como termitas, socavando los pilares que sostienen esta institución antigua, quitándole el protagonismo que históricamente ha tenido en algunos países, al punto de situarse en el núcleo de las nuevas creencias, desplazando a la vieja Iglesia a esos mismos suburbios.

Tienen copados algunos medios de comunicación; se extienden como una tenia por el ámbito universitario, diluyendo la capacidad de pensar de los más jóvenes; tienen en la política el arma con la que hacer realidad sus planes… Y sobre todo, se alimentan de la desilusión en tiempos de crisis; de lo que los horteras llaman “falta de valores”, cuando estos grupos de poder demuestran que la inexistencia de escrúpulos es la única forma de alcanzar el objetivo final; de alcanzar la cima… Soy consciente del sentido tremendamente críptico de este editorial. Pero prefiero no adelantar nada. En apenas unas páginas podréis saber más. Aunque quizás haya quien tras cruzar la última línea piense que mejor habría sido seguir sabiendo menos… 

Lorenzo Fernández Bueno
Director ENIGMAS

Otros artículos de:

Añadir nuevo comentario