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Casas encantadas y objetos malditos… ¡a la venta!

Jueves 19 de Octubre, 2017
Comprar un coche o alquilar un bungalow en vacaciones es algo habitual en las páginas de venta online. Pero también podemos encontrar cosas más raras: desde ofertas de trabajo en una casa encantada a muñecos poseídos…
Óscar Herradón

Hacer negocio de la superstición y el miedo no es algo nuevo. Pero la expansión incontrolable de las redes sociales y las páginas de compra-venta online hoy son campo abonado para la comercialización de todo tipo de objetos o el alquiler, incluso, de mansiones con su propio fantasma. Sí, han leído bien. O al menos eso dice su reclamo publicitario. El 19 de junio de este 2017 La Vanguardia se hacía eco de una curiosa noticia: “Se busca niñera para trabajar en una ‘casa encantada’ por 57.000 euros”.

Al parecer, una familia de Scottish Borders (Escocia) publicaba un anuncio buscando niñera en el portal Childcare.co.uk, señalando que, debido a su trabajo, deben pasar hasta cuatro noches por semana fuera y necesitan que alguien cuide de sus hijos, de cinco y siete años. Los dueños no han ocultado en el anuncio que existe un importante inconveniente: llevan casi una década en la casa y antes de comprarla ya les advirtieron de que en su interior tenían lugar extraños fenómenos… paranormales, vamos. Creyendo que sólo era una leyenda, la compraron, y desde entonces cinco canguros han dejado el puesto, bastante bien remunerado, alegando miedo por diferentes “incidentes sobrenaturales como ruidos extraños, cristales rotos y movimientos de muebles”. Sí, suena a fake, pero lo cierto es que el responsable de la web anunciante, Richard Conway, explicó al diario The Telegraph que, ante su natural escepticismo cuando recibieron el anuncio, se pusieron en contacto con los propietarios y con algunos de los antiguos trabajadores y comprobaron que la historia “era real”. Eso sí, de momento, la familia continúa sin niñera.

No es la primera vez que una noticia de esta índole aparece en los medios: en 2012, el Tribunal Supremo del Estado de Pensilvania (EEUU) sentaba precedente con una controvertida sentencia, según la cual, cualquier vendedor de una propiedad debía informar sobre los eventos que habían tenido lugar en la misma y que pudieran ser dañinos o perturbadores para futuros propietarios. El origen de la sentencia se remonta al 11 de febrero de 2006, cuando un propietario mató a su esposa de un disparo y luego se suicidó. Los nuevos inquilinos, Joseph y Kathleen Jacono, la compraron en octubre y, en menos de un año, volvieron a venderla, esta vez a un propietario que no conocía la trágica historia y que, debido a que supuestamente experimentó extraños fenómenos, cuando conoció la terrible verdad sufrió algunos problemas de índole psicológica, lo que generó el citado cambio en la ley. Eso fue el detonante de que en aquel Estado muchos indicaran que la propiedad que ponían en venta “estaba encantada”, aunque es muy probable que otros lo hicieran principalmente como reclamo publicitario.

Y es que, contrariamente a lo que uno pueda pensar, son muchos los demandantes de este tipo de viviendas. Por ejemplo, en 2013, también en los EEUU y también en Pensilvania, Gregory Leeson puso a la venta su casa de Marion Street por 144.000 dólares, en un anuncio donde la agencia inmobiliaria Zillow señalaba, no sin cierta ironía, que “la casa presenta ciertos fenómenos paranormales, pero nada grave. Por ejemplo, se escuchan pasos fantasmales, un golpeteo extraño en las paredes, gritos a las 3.30 h de la mañana, quizá una o dos veces por semana como mucho”.

Aunque pueda parecer que lo que hace un anuncio así es generar rechazo, Leeson recibió múltiples ofertas e, incluso, pudo subir el precio de la vivienda en la que, dice, no se siente incómodo –afirmó venderla por otros motivos–. Según éste, cuando nació su primera hija oyeron como si alguien estuviera hablando en la habitación de la pequeña y, cuando entraron, vieron a ésta sentada, “pero no había nadie más”. Inquietante, sin duda.

Si nos vamos hasta otro rincón de Norteamérica, concretamente a Massachusetts, el 24 de abril de 2015 el diario ABC se hacía eco de que se había puesto en venta la casa encantada más famosa de dicho Estado, una mansión victoriana construida en 1875 por el magnate Sylvester K. Pierce y que arrastra seis inquilinos muertos en su interior. En 1960 tuvo lugar la más extraña de estas muertes, cuando el cuerpo de Jay Stemmerman era encontrado calcinado pero sin señales de que el fuego se hubiese extendido al resto de la estancia. Hay quien dice que fue víctima de una de esas esquivas combustiones espontáneas…

En 2008 se puso en venta de nuevo y fue comprada por Edwin González y Lillian Otero, que acabaron abandonándola aterrados, después de que, según dijeron, presencias misteriosas aparecieran de noche y de día, se escucharan portazos a altas horas de la madrugada, voces en el sótano o vieran figuras por el pasillo…

Volvió a ponerse a la venta por mucho menos del precio que vale, unos 300.000 euros, una casa con nada menos que diez habitaciones, tres cuartos de baño… y alguna que otra presencia inexplicable.  

LISTA FORBES
Sí, también la célebre revista Forbes se hizo eco en 2012, con su habitual sello elitista, de las casas encantadas más caras del mundo que estaban a la venta. El primer puesto lo ocupaba la Casa Blanca en Washington, y aunque nunca ha estado en venta, Los Angeles Times estipuló su valor en 110 millones de dólares, razón por la que Forbes la incluyó en su lista: muchos de sus inquilinos, presidentes, asesores, etcétera, aseguran haberse topado con el fantasma de Abraham Lincoln e, incluso, escuchado a Thomas Jefferson tocar el violín. Sin palabras.

En la lista se incluye también la llamada Casa LaLaurie, en Nueva Orleans, la que dicen es la propiedad más encantada del mundo y que el actor Nicolas Cage compró en 2007 por la friolera de 3,5 millones de dólares. No es de extrañar que con tales antojos haya tenido graves problemas de liquidez. En 2009 se deshizo de ella, salió a subasta y se vendió por bastante menos, aunque unos nada despreciables 2,3 millones de “verdes”. Su historia es truculenta y mezcla realidad con leyenda en una población muy dada a hablar con los espíritus, practicar vudú y azotada por un sincretismo religioso muy especial.

En 1831 la compró la familia que le da nombre, los LaLaurie. En 1834 un terrible incendio asoló la propiedad y se descubrieron las sádicas aficiones de la dueña, Madame Delphine LaLaurie, conocida como “el monstruo de Luisiana”, a la que le gustaba torturar a sus esclavos negros hasta la muerte. Desde entonces, sus huéspedes aseguran oír gritos y pasos en el balcón, además de otra ristra de fenómenos inexplicables, en lo que es toda una tradición local centenaria. En la lista no podía faltar la celebérrima mansión de Amityville, quizá la casa encantada más icónica de América, pero también el castillo Kimball, en New Hampshire, vendido en 2011 por casi 900.000 dólares, cuyos ocupantes aseguran que las puertas se abren y cierran solas y escuchan ruidos de caballos en el antiguo establo, en el que no hay, por supuesto, equino alguno; o The Surgeon’s House, situada en Jerome, Arizona, construida a principios del siglo XX por un afamado médico y que en 1992 se reconvirtió en hotel.

Desde dicha fecha, varios turistas afirman haber visto varios “fantasmas”: el de una sirvienta, el de un tipo con el maletín de un médico –que, presuponemos, debe ser el propietario original– y hasta una pareja de bailarinas. En 2011, el inmueble se vendió por 1,2 millones de dólares. Está claro que las fuerzas inexplicables no son un impedimento para hacer negocio.

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