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Mentiras y medias verdades que Internet nos cuenta

Jueves 02 de Noviembre, 2017
Cuentan que Obama viajó a Marte, o que Donald Trump murió en los años 80. Así, quien ocupa ahora el despacho oval sería un impostor, un doble. Éstas son sólo algunas de las teorías de la conspiración más peregrinas que inundan internet.
Óscar Herradón

Hablar de teorías de la conspiración es asunto atractivo pero espinoso, y desde que el universo cibernético y las RRSS se han convertido en casi un segundo hogar para una inmensa mayoría de ciudadanos, lo que uno puede encontrar por la Red en unos casos puede generar confusión, en otros sembrar la duda –de eso se trataría al fin y al cabo–, y en ocasiones, incluso, ser tan irrisorio que cuesta imaginar que alguien crea semejantes pantomimas. Pues bien: no sólo se creen, sino que se convierten en verdad incómoda –a veces inmutable– y son legión sus adeptos.

El conspiracionismo es algo sugerente per se –la condición humana, supongo–, y no necesita uno ser un iluminado con manía persecutoria para creer que no todo es como nos lo cuentan ni se ajusta a lo que leemos en los medios. Es más, muchas de las hipótesis que un día la gran mayoría creyó que pertenecían a esta categoría, la de la historia alternativa –o engañosa–, acabaron por demostrarse muy reales –ver Autopsia de los Hechos–. Pero tirando del refranero, no es oro todo lo que reluce, y de ahí a creer que los reptilianos dominan bajo una apariencia humana –al estilo de los televisivos lagartos de V–, o que Donald Trump es un doble y que el verdadero murió en los años 80, va un abismo.

Rumores en este sentido hay tantos que daría para un par de volúmenes de extensión similar al diccionario de la RAE, pero en las próximas líneas nos centraremos en algunas de las que gozan de mayor popularidad en el caótico mundo de la información electrónica.

Los presidentes de los Estados Unidos han dado mucho que hablar, y se ha dicho de ellos de todo, o casi. Ahí está la siempre recurrente muerte de los hermanos Kennedy figurando como los temas estrellas del mundo conspirativo, o el manido Watergate de Nixon, pero en una línea mucho menos seria, más de fake, leyenda urbana o simple cotilleo cibernético, otros de los inquilinos de la Casa Blanca también han sido protagonistas, aunque en un contexto mucho más ridículo.

Una de las teorías de la conspiración más absurdas que circulan por ahí es que el anterior presidente USA, Barack Obama, ¡habría estado en Marte! Al menos eso es lo que declararon hace unos años los ingenieros y escritores Andrew D. Basiago y William B. Sillings –éste último se declara además crononauta–, que aseguraron que en 1980 formaron parte de un proyecto ultrasecreto de la NASA para enviar a diez jóvenes al planeta rojo. Y uno de los implicados era un joven Obama, que acabaría por ser el primer afroamericano en ocupar la presidencia del país. Según dicha teoría desternillante, entre 1981 y 1983 los elegidos habrían sido nada menos que teletransportados a Marte a través de una “sala de salto” que estaba ubicada, no sabemos muy bien por qué, en un edificio sito en el número 999 del Sepulveda Boulevard en Los Ángeles. La finalidad era, al parecer, construir una infraestructura minera, algo que coincide con otras teorías conspirativas de que el planeta rojo está siendo habilitado como sustituto de la Tierra, que no tardará en colapsar, y a donde sólo irán los elegidos –imagina- mos que hombres poderosos y millonarios–. Basiago y Sillings no se quedaron ahí y, ni cortos ni perezosos, aseguraron que hasta 2012 habían sido enviados unos 87.000 jóvenes al lugar, aunque de ellos tan sólo habrían vivido 7.000.

NUEVO ORDENMUNDIAL
Si hablamos de teorías de la conspiración cibernéticas, los reptilianos y los Illuminati se llevan la palma. Llevando mucho más lejos las intenciones que habría tenido en un principio la sociedad creada por Adam Weishaupt en 1776, los que han tomado su testigo a día de hoy dominarían el mundo. Y precisamente formarían parte de este selecto grupo de miembros de un Nuevo Orden Mundial algunas celebrities con gran poder mediático, entre ellas, varias estrellas del pop, como Madonna y Lady Gaga –quien lo habría confesado en un vídeo evidentemente manipula- do–, que mantienen a la juventud bajo control a través de mensajes subliminales ocultos en sus himnos musicales.

No sería la única “conspiración” del pop y del rock para constreñir a los jóvenes. Ya lo dijo en los años 60 el reverendo estadounidense un tanto reaccionario David Niebel: “Elvis Presley es parte de un complot para convertir a los jóvenes en enfermos mentales”; aunque más bien era el status quo el que temía los gritos de libertad que promulgaban aquellas bandas musicales.

Lo del Rey del Rock es para echarle de comer aparte; y es que todavía son legión los que afirman haberlo visto, vivito y coleando, en varios rincones del mundo. También han visto con “vida” a Kurt Cobain, a Jim Morrison, o al propio Michael Jackson; vamos,  a cualquiera que alguna vez fuera una inspiración para multitudes.

Otro de los que se lleva la palma en este sentido es Bin Laden, el hombre más peligroso del mundo durante al menos una década. Aseguran, también, que sigue vivo, rumor al que no ha ayudado el hecho de que Obama decidiese no mostrar las fotos de su cadáver –supuestamente abatido en la ciudad pakistaní de Abbottabad por un comando de las fuerzas especiales– o la aseveración de que su cuerpo fue arrojado al mar siguiendo, al parecer, una tradición islámica. Los conspiracionistas más moderados creen que el Gobierno USA lo mantendría oculto en un lugar seguro –como si formara parte del Programa de Protección de Testigos–, a cambio de que no revele a la opinión pública los turbios asuntos de la Casa Blanca. Los más atrevidos, o los más descerebrados, afirman en distintos foros, blogs y derivados, por el contrario, que el antiguo líder de  Al Qaeda sí está muerto, y que la CIA acabó con él mucho antes de 2001: su cuerpo permanece –como lo haría el de Walt Disney en una “conspiración” más clásica– criogenizado en un laboratorio de Langley, Virginia (EEUU), donde se encuentran las oficinas de la Agencia.

Y es que debido a que ha estado involucrada prácticamente en todo asunto político turbio durante décadas, la CIA da mucho juego a los amantes de las conspiraciones. Otra teoría que circula últimamente por la Red habla de que Facebook sería un invento de sus mandamases y de que el creador de la multimillonaria Red Social, Mark Zuckerberg, sería en realidad un agente encubierto. Según los adeptos a esta hipótesis, Zuckerberg creó su empresa durante su estancia en la Universidad de Harvard para mantener fiados a los estudiantes extranjeros y a los profesores que mostrasen tendencias ideológicas “peligrosas”. Nada menos.

Para finalizar, la nueva “conspiración” cibernética que, al menos a un servidor, le ha parecido más singular, tiene que ver con otra estrella del pop fallecida, Michael Jackson. Una teoría esgrimida por primera vez por la escritora Sorcha Faal, quien aseguró que el músico fue asesinado porque en la gira que estaba a punto de hacer en 2009 iba a revelar nada menos que “el genocidio que se avecinaba para la humanidad con la extensión de virus prefabricados como el H1N1”, un virus que entonces, esto es cierto, parecía que iba a acabar con una gran parte de la población. ¿Y cómo acabaron con él? Pues según Faal, Jackson habría sido víctima de un arma de radiación electromagnética que le provocó un paro cardíaco. Las pruebas las guardarían con celo los servicios secretos rusos –hoy tan de actualidad gracias a Trump–, unos documentos secretos donde afirmaban haber captado una emisión de ondas EMR dirigidas hacia la mansión del artista en Los Ángeles. Lo que no ha dicho la “experta” y su camarilla es cómo tuvo acceso a los mismos. Dejaremos volar nuestra  imaginación.

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